Las perdidas se llevan cosas
como si algunos adioses
se quedarán con pedazos de tu existencia
te vas volviendo alguien diferente
un nuevo tú,
el mismo pero diferente.
Sin embargo yo
he recuperado un par de cosas,
por ejemplo, he recuperado la alegría
sonrío a menudo,
incluso de ver algo cotidiano
he vuelto a disfrutar los paseos por el parque
he vuelto a disfrutar los días, como vengan,
los disfruto como si todo fuera nuevo.
Como si nunca me hubiese
quebrado por alguna partida
como si nunca me hubiese desvelado
pensando en lo que sí y en lo que no.
Casi he olvidado aquellos raros días
en que me faltaba el aire
en que el sentido de todo
se reducía a cero.
Sólo me quedó el desvelo
igual que la resaca de un treintañero,
se va quedando quedando
como si por la falta de fiesta
se aferrara a tu cuerpo.
Solo eso, el desvelo
no volví a dormir
como solía hacerlo
ahora duermo de a ratos
de a horas
a destiempo.
Quizás solo sea
cuestión de tiempo
quizás una noche
en algún abrazo,
el sueño retome su rumbo
y vuelva dormir
como cualquier mortal
a tiempo, en paz y en tiempo.