martes, febrero 11, 2014

La locura de estar concientemente vivo

Hoy no puedo dormir
solo puedo escribir

Leo poesía,  me parece burda
ridícula, no ridícula en su prosa sino en su dolor
leo un par de poemas y dejo al libro irse de mis manos

Una pausa, e intento comprender el sufrimiento de la poeta
más me río, al parecer he olvidado los desgarros del amor
también el ridículo
y su desesperación.

Fría, quizás me he vuelto frívola
no puedo dormir porque el sueño se ha ido a caminar

el corazón y mi sueño se fueron de paseo
dejaron en reemplazo al cerebro y su ego.

Absurda, absurda me parece la poesía que habla del amor y su sufrimiento
absurdo un libro que narre tanto dolor

y me pregunto como a eso que llaman amor causa ese dolor.

No comprendo,
entonces cierro los ojos y pienso en un viaje
en aquel mágico hongo que podría llevarme por un viaje

paz... música... la vida trascendió de dimensión
estoy entre dos mundos y en ninguno
mi cuerpo se niega a dormir
mi alma canta, danza y ríe todo al mismo tiempo

libre, me siento libre de las ataduras del dolor
libre! me siento libre de las ataduras del amor

De pronto me escribe, me dice cuando,
pero no es ahora
y yo pienso en lo absurda que es la vida
en lo absurdo que es el tiempo
y en lo absurdo que es el ego.

Y comprendo como todos se han pasado buscando el amor
y yo... yo te rehuyo...
yo solo busco la infinitud del universo, el resto no son más que caramelos





Algo me ha ocurrido
que ahora mis sentidos se han vuelto risueños
y se burlan de ese mal que el mundo llama amor.

Libre, libre de aquel sentimiento mi cuerpo se niega a dormir
y busca el placer en la lectura, en las drogas, en la pasiflora y en la viajera

Locos locos se han vuelto los años
que se ríen del tiempo, del amor y el desengaño.




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